Durante la guerra del Rif, y ante la marcha?tan desastrosa de la misma, España necesitaba?poseer una unidad militar bien aguerrida?y compuesta exclusivamente de voluntarios.?el modelo para ello era la Legión?Extranjera francesa, un cuerpo militar que,?tras casi noventa años de existencia, no había?dejado de combatir, desde su fundación en?1831, por cuatro continentes, logrando una?reputación extraordinaria de auténtica?fuerza militar de choque, una fama equiparable?a su propia aura romántica que por?aquel entonces ya se hallaba plasmada en?múltiples obras literarias.?España deseaba copiar este modelo francés?que había conseguido tanto éxito, una?unidad militar a imagen y semejanza de la?Legión Extranjera y, por lo tanto, que estuviera?compuesta, en su gran mayoría, de?extranjeros. Para ello, el entonces comandante?Millán Terreros fue destacado a Argelia?para conocerla.?En la actualidad, la Legión Extranjera y la?Legion española están estrechamente vinculadas?por una estima mutua, asentada en?unos valores castrenses comunes que las?hacen unas magníficas unidades profesionales?de las que sus respectivas naciones se sienten profundamente orgullosas.